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LOS AUTORES
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José Luis
Berenguer Navarro .1952 fue un año de buena cosecha, ese año
vine yo al mundo con cuatro kilos ochocientos cincuenta gramos, en
Alicante ¡qué le voy a hacer, si yo nací en el Medi-terráneo! , pero
me crié en Orihuela (mi patria chica, que me gusta decir), a orillas
del Segura, que entonces era un río y en la escuela se nombraba
cantando junto a los demás ríos de España. No he subido en globo,
pero sí que he plantado más de un árbol, tengo tres hijos y he
escrito más de una lista de la compra. A estas alturas de la vida he
llegado a la conclusión que lo mejor que hay en el mundo es la risa,
compartirla, reírse de todo, hasta de lo más sagrado, sobre todo de lo
más sagrado, que somos yo y mi retrete, en este orden. Y ahora me
parece increíble estar escribiendo estas líneas para un editor...
¡Debe estar loco! (al menos, tanto como yo, que me gustan los cuentos).
Por gustarme, diré que me gusta jugar, ¡no digamos con las palabras!,
y, también perderme por la montaña o entre los recovecos de una buena
ilustración; la horchata de chufas, el arroz al horno, los libros...
¡Pero detesto la sopa de estrellitas!, y la doble moral y la Ley del
Embudo. Salí a la calle contra la guerra junto a un conejo de peluche,
un pingüino, una jirafa y un oso (y varios millones de personas más);
y entiendo perfectamente que en Islandia puedan haber campos de golf.
Tengo un amigo que se llama Fidel y otro Cesáreo, lo digo porque no
todo el mundo tiene dos amigos que se llamen Fidel y Cesáreo,
respectivamente, y ello podría ser considerado como una de las
peculiaridades que me distingue del resto de seres humanos. También me
gusta despedirme diciendo que seas feliz.
Ulises Wensell
nació en Madrid en 1945 y es autor de las imágenes de muchos
libros para niños que han alcanzado difusión internacional. A partir
de 1986, la mayor parte de ellos han sido publicados por editoriales de
Francia y Alemania. A lo largo de su trayectoria profesional ha obtenido
varios premios. Entre ellos cabe destacar el Primer Premio Nacional a la
mejor labor de ilustración, otorgado por el Ministerio de Cultura
Español (1978), el Premio Lazarillo otorgado por el Instituto Español
del Libro (1979), o el Owl Prize (1985) otorgado en Japón por votación
popular. En 1988 fue seleccionado junto con otros veinticuatro
ilustradores de todo el mundo para participar en el 25º aniversario de
la Exposición de la Feria de Bolonia. El mismo año obtuvo un diploma
de "Critici in Erba" otorgado en la feria boloñesa. En 1993
le fue concedió el Premio de la Asociación Profesional de Ilustradores
de Madrid, y en 1995 obtuvo Mención Especial en los Premis Crítica
"Serra D'or" de Barcelona. Ha figurado en la Lista de honor
del premio Andersen, ha recibido diversos diplomas y menciones
honoríficas en distintas exposiciones internacionales y ha sido "ospite
d'honore" de la "Mostra Internazionale di illustrazione per
l'infanzia" de Sarmede, (Italia) en 2004, pero asegura el premio
que más aprecia es el que le conceden los pequeños lectores cuando
contemplan sus ilustraciones con complicidad afectiva.
He aquí lo que ha escrito sobre su trabajo en
"¡Espera, ya voy!" : "La primera lectura del texto de
José Luis me dio la impresión de que podía ilustrarlo sin
condicionamientos "realistas": lo que describe es una acción
ensoñada (la construcción de una altísima torre con variopintos
elementos al alcance de un niño soñador) y esa acción transcurre en
un tiempo y en un espacio también irreales. Pero la partición en las
páginas motiva cierta localización y ofrece la enumeración de los
elementos, bien reales, que se van añadiendo a la torre en una
secuencia espacio-temporal precisa. Aún consciente de la inevitable
redundancia entre lo que enumera el texto y lo que se ve en la imagen,
tuve que optar por no subrayar la irrealidad de lo representado y
expresar la "magia" del sueño mediante el
"desvanecimiento" de las paredes entre nubes y algún efecto
de color. ¡Todo un reto!"
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